Cómo tejer un suéter a crochet:
Pasos sencillos para todos

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Al principio, tejer un suéter a crochet puede parecer difícil, pero no lo es tanto al dividirlo en partes más pequeñas. Lo más importante es empezar con el patrón adecuado y no apresurarse en cada parte. La mayoría de las costureras principiantes se preocupan por cómo quedan las cosas y cómo están hechas, pero los patrones modernos lo hacen mucho más fácil que antes.
Eligiendo tu hilo y patrón
Elegir el patrón adecuado es clave para el éxito o el fracaso de tu proyecto de tejer un suéter. Si eres nuevo en esto, busca patrones que indiquen "aptos para principiantes" o "intermedios". Los patrones de construcción de arriba a abajo son buenos porque puedes probarte el suéter a medida que avanzas, lo que facilita los cambios. Los patrones de abajo a arriba son comunes, pero requieren más planificación para encontrar la talla correcta.
El grosor del hilo influye en todo, desde su caída hasta su calidez. El hilo de grosor medio (talla 4) es fácil de trabajar y tolerante, ideal para quienes tejen su primer suéter. El hilo de grosor medio (talla 3) produce una tela más ligera, perfecta para capas. Los hilos gruesos (talla 5 o 6) crean suéteres abrigados, pero también pueden hacer que la barriga parezca más grande.
La cantidad de fibra también es importante. Las mezclas acrílicas son económicas y fáciles de cuidar, pero la lana tiene mejor definición de puntada y elasticidad natural. El algodón es bueno para regiones cálidas, pero no se estira tanto como la lana cuando hay problemas de tallaje.
Herramientas y materiales importantes que necesitará
El tamaño de tu aguja dependerá del hilo que elijas y de la tensión que necesites. Deja 2. La mayoría de los patrones indican la talla de aguja que debes usar, pero podrías tener que cambiarla según la tensión que tengas. Ten a mano varias tallas, ya que cambiar de aguja puede solucionar problemas de tensión sin cambiar toda tu técnica.
Al tejer un suéter, los marcadores de puntos son tus mejores aliados. Úsalos para indicar dónde se colocan las cosas, hacia arriba, hacia abajo o en secciones. Los marcadores extraíbles funcionan mejor que los anillos cerrados, ya que puedes moverlos según sea necesario.
Necesitas una cinta métrica para comprobar las tallas en cada paso del proceso. No te fijes solo en el número de puntadas, ya que la tensión puede cambiar a medida que trabajas. Los contadores de vueltas te permiten llevar la cuenta de cuánto has avanzado, especialmente al dar forma a las prendas y necesitas ser exacto.
Aprendiendo sobre calibre y tamaño
Una muestra te indica si tu suéter terminado te quedará bien. Este paso parece mucho trabajo, pero si no lo haces, tus suéteres te quedarán demasiado grandes o demasiado pequeños. Usa el hilo y el ganchillo que elegiste para hacer una muestra de al menos 10 cm cuadrados.
Después de bloquear, mide tu muestra, ya que la mayoría de los hilos cambian un poco después de lavarlos. Cuenta cuidadosamente los puntos y las vueltas, y luego calcula la tensión. Si tienes más puntos por pulgada de lo que indica el diseño, usa un ganchillo más grande. Necesitarás un ganchillo más pequeño si tienes menos puntos.
La diferencia entre las medidas de tu cuerpo y las del suéter terminado se conoce como holgura. La holgura negativa hace que la ropa quede mejor, mientras que la holgura positiva la deja más holgada. La mayoría de los patrones indican la holgura que requieren, así que elige tu talla basándote en cómo quieres que te quede, no solo en tus medidas.
Formas básicas de construir
La construcción de arriba hacia abajo se realiza comenzando por el escote y bajando hasta el dobladillo. Puedes probarte el suéter a medida que avanzas con este método, lo que facilita realizar ajustes. El canesú mejora el ajuste de los hombros y define las sisas añadiendo elementos estratégicamente.
Para construir desde abajo, hay que hacer piezas separadas para la parte delantera, la trasera y las mangas, y luego coserlas. Este método tradicional permite controlar mejor cada componente, pero es necesario planificar con cuidado para asegurarse de que todo encaje correctamente.
La construcción sin costuras reduce la mayor parte del trabajo de acabado, ya que se ensamblan las piezas sobre la marcha. Este método es común en los patrones modernos, ya que reduce el volumen de las costuras y proporciona un ajuste más cómodo.
Trabajando en el cuerpo y las mangas
El ribete en el dobladillo es una forma común de empezar el cuerpo. Le da forma y evita que se enrolle. Para el ribete clásico, teje el ribete solo en la hebra trasera. Para una textura diferente, usa puntos alternados.
Si tu patrón tiene un moldeador de cintura, haz algunos cambios para darle forma. Estos cambios hacen que la figura se ajuste mejor sin ser visibles. Aplica modificaciones en las costuras laterales, donde no serán tan evidentes.
Puedes trabajar las mangas individualmente y luego coserlas juntas, o puedes tomarlas de la sisa y trabajarlas hacia abajo. El procedimiento de remate requiere más habilidad, pero da un aspecto profesional. Para principiantes, las mangas raglán son más fáciles de trabajar porque el modelado es más progresivo.
Técnicas de acabado que realmente importan
El bloqueo hace que tu suéter parezca hecho por un profesional en lugar de a mano. La mayoría de las telas funcionan mejor con el bloqueo húmedo, lo que permite moldear las piezas al tamaño adecuado. Coloca las piezas sobre tapetes de bloqueo y déjalas secar completamente.
Coser lleva tiempo, pero marca una gran diferencia en el aspecto final. Use una puntada de colchón para las costuras laterales, ya que crea una unión invisible. El pespunte es una buena opción para las costuras de hombros que necesitan mayor sujeción.
Si tejes los extremos correctamente, no se soltarán con el tiempo. Para asegurarte de que se mantengan en su lugar, usa una aguja de tapicería para tejerlos con unas puntadas del mismo color y luego vuelve al revés. Corta cerca de la tela, pero no demasiado.
Solución de problemas comunes
A todos, incluso a quienes tejen con ganchillo con experiencia, se nos caen puntos de vez en cuando. Lo más importante es atraparlos pronto, antes de que se deshagan aún más. Usa un ganchillo más pequeño para recoger el punto que se te ha caído y luego recógelo hasta la vuelta actual.
Cuando la tensión no es uniforme, algunas partes de tu trabajo estarán sueltas y otras tensas. Esto suele ocurrir cuando estás cansado o no prestas atención, lo cual es habitual al trabajar en un proyecto largo. Practicar con regularidad es útil, pero no te preocupes demasiado por las pequeñas diferencias.
La mayoría de las veces, los problemas de talla ocurren debido a problemas con el calibre o porque elegiste la talla incorrecta para el ajuste que buscabas. Busca patrones con tablas de tallas detalladas que te ayuden a elegir la talla adecuada según tus medidas y la comodidad que buscas.
Si no cuentas el número correcto de puntos, todo tu patrón podría quedar mal. Cuenta con frecuencia, sobre todo después de haber dado forma a las piezas. Si te faltan algunos puntos, puedes corregirlo añadiendo o saltando puntos en lugares poco visibles.
Al ensamblar las piezas, es frecuente ver fallas de construcción, como costuras torcidas o piezas que no están en su lugar. Antes de empezar a coser, tómate tu tiempo con el diseño y la fijación con alfileres. Unos minutos extra de planificación pueden ahorrarte horas de trabajo.
Hacer tu primer suéter requiere tiempo y cuidado, pero vale la pena usar algo que hiciste tú mismo. Elige buenos materiales, elige un patrón sencillo y tómate tu tiempo con el proyecto. Hay patrones de calidad para todos los niveles de diferentes diseñadores y firmas, como Mary Maxim. Esto facilita la elección de proyectos adecuados a tu nivel de experiencia y te impulsa a mejorar como crochetero.